Ases de la aviación extranjeros en la guerra civil

Unos grandes aviones sobrevuelan Madrid en diciembre de 1936, son Junker alemanes, la gente corre aterrada a los refugios saben lo que significa, cientos de bombas, unos niños han interrumpido sus juegos en las calles y miran al cielo señalando: "Es Pablo", estos jóvenes no corren, hay algo, alguien, que les ha quitado el susto.

Un pequeño avión un Polikarpov I-15, ese que le llaman Chato, se distingue del mosca en que este es biplano, se enfrenta sólo contra los Junker a los que empieza a hostigar duramente con sus ametralladoras, impidiendo que puedan bombardear la ciudad. Les atraviesa de lado a lado disparando, no pueden con él .Los ciudadanos desde las calles gritan alborotados consignas de ánimo al valiente piloto que continúa dando pasadas a los junker que intentan defenderse hay fuego cruzado de ametralladoras, los disparos desde las aeronaves alemanas solo consiguen rozar al intrépido piloto, que no cesa en sus ataques.

"¡Que valiente"". "Es Pablo Palancar, no podía ser otro". El Piloto republicano es el ruso Pavel Richagov, el quiso hispanizar su nombre, la traducción al castellano de su apellido era Palancar, por eso decía ser Pablo Palancar. Continua hostigando a los Junker, inmediatamente aparecen en defensa de los bombarderos alemanes los caza Heinkel HE51, tampoco son rivales para el Chato, el bombardeo se ha frustrado, ahora comienzan los duelos aéreos, los Heinkel no consiguen cazar al ruso, pero cada vez vienen más, es un auténtico enjambre y consiguen derribarlo, afortunadamente logra saltar del avión en llamas y cae plácidamente con su paracaídas en  el paseo de la Castellana, en el centro de Madrid, el pueblo le recibe con abrazos, besos y entre ovaciones le acompañan a informar a las autoridades.

No pasó lo mismo con otro as de la aviación, el ruso Sergei Tarjov, al que todos denominaban, “Antonio”, es un caso curioso, era una figura legendaria tanto entre pilotos Españoles como rusos fue derribado en la defensa de Madrid, pero no murió como consecuencia de este derribo sino de los disparos de los milicianos que le confundieron con el enemigo.

También destacó dentro del bando republicano el Mercenario estadounidense Frank Glasgow Tinker. Formó parte de la escuadrilla de Chatos  del Capitan Lacalle. Esta escuadrilla se subdividía en grupos de 4 pilotos, al grupo de Tinker lo denominaban la Patrulla Americana. Ellos tomaron parte en la batalla de Guadalajara. El 14 de marzo Tinker derribó a su primer avión, un caza italiano Fiat CR32 y otro más el 20 de marzo. El 17 de abril derribó a un caza Heinkel HE-51  de la Legión Cóndor sobre Teruel. El 3 de mayo Tinker fue asignado a la 1.ª Escuadrilla de Moscas comandada por el soviético Ivan Lakyeyev, que operaba con los más rápidos Polikarpov I-16 "Mosca". Los días 2 y 16 de junio derribó otros 2 CR.32.

Su duelo más legendario fue contra un Messerschmitt BF109A, durante la Batalla de Brunete. El avión era el arma más sofisticada y terrorífica del momento, nadie había conseguido derribar a este maravilla de la ingeniería, estaba pilotado por el Unteroffizier (Sargento) Guido Honess que murió tras estrellarse el avión, no se trataba de un piloto alemán cualquiera, era alguien experimentado, el primer piloto alemán que había obtenido 3 victorias con este tipo de avión.

Actualmente se cree que no fue Tinkel el primero en derribar un "Messers" sino el yugoslavo Bosko Petrovic el 8 de julio.

En el bando sublevado destacaron más los pilotos españoles, de los que hablaré en la próxima página, pero entre los extranjeros brilla con luz propia Adolf Galland. En el verano de 1937 tuvo su bautismo de fuego en la batalla de Brunete, al norte de Madrid,  formando parte de la aviación de ataque de la Legión Cóndor con los aparatos HE-51. A continuación se le dio el mando de la escuadrilla III del grupo J-88. Su escuadrilla siguió volando con aviones HE-51, claramente inferiores a los aviones Polikarpov soviéticos.

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