BRIGADAS INTERNACIONALES, LOS GUERREROS ROMÁNTICOS
Esto, tal cual sucedió en España en el 36 no había sucedido nunca en la historia y es muy difícil que se vuelva a repetir, una suerte de intelectuales, idealistas, aventureros bastante locos, vinieron a España a instruirse, tomar las armas, luchar y morir en defensa de la República, ellos decían que había que detener al fascismo, que si no le parábamos los pies a los fascistas, a Hitler, Mussolini y Franco ahora, todo el mundo se vería envuelto en una guerra de proporciones desconocidas, creo que ni siquiera ellos sospechaban la que se nos venía encima.
La idea fue de Willi Münzenberg, encargado del aparato de propaganda de la Internacional Comunista en Europa, reclutar un ejército de voluntarios como expresión de la solidaridad internacional con la Segunda República, la respuesta no se hizo esperar y para España que vinieron 35.000 voluntarios, de manera clandestina y con la oposición de sus propios países que nunca vieron con buenos ojos esta convocatoria.
Lejos de la idea de que fue un golpe de efecto de la propaganda política soviética, que también, Sebastián Faber profesor de Estudios Hispánicos en la Universidad Oberlin College en Ohio, Estados Unidos, analiza junto con sus alumnos montones de cartas que los Brigadistas Internacionales escribieron a sus seres queridos y concluye en un artículo suyo publicado en prensa: "La Guerra Civil Española no significó lo mismo para un joven judío de Nueva York, un obrero negro de Detroit, un poeta francés o un anarquista argentino. Y aunque entre los voluntarios predominaba el idealismo -es decir, la noción básica, tan desprestigiada hoy, de que es posible imaginarse un mundo diferente y luchar por él- de ingenuos tienen muy poco. Ese chico judío de Nueva York y ese obrero negro de Detroit entendían perfectamente cuál era la amenaza que encarnaban Hitler, Mussolini y Franco".
Los voluntarios, de más de 50 nacionalidades distintas, llegaban a España por dos vías principales: con el apoyo al alistamiento de la Komintern o Internacional Comunista, o de manera individual a través de organismos o comités de ayuda a España.
La instrucción comenzaba en Albacete, Debido al paso de tantos milicianos con idiomas y costumbres distintos la ciudad fue apodada como "El Babel de La Mancha". Los voluntarios no obtenían ninguna prima, ni firmaban contratos, ni conocían el tiempo de su estancia en España, si bien recibían un sueldo diario de 10 pesetas, idéntico al de los milicianos españoles.
Durante los primeros meses del reclutamiento se organizaron cinco Brigadas, numeradas de la XI a la XV, posteriormente fueron aumentando. Las brigadas XI y XII tuvieron un papel decisivo en la defensa republicana de Madrid en noviembre de 1936. Destacó también el Batallón Lincoln, formado por norteamericanos, que entraron en combate en febrero de 1937 en la batalla del Jarama.
Murió el 40 por ciento de sus efectivos, esto se debió principalmente a que fueron configuradas como fuerzas de choque, llamadas de todos los frentes con urgencia cuando estos se derrumbaban, además tenían que luchar hasta el final, ya que si se rendían o caían cautivos, eras considerados como simples mercenarios que ni siquiera su patria respondía por ellos por lo que inmediatamente eran fusilados.
En abril de 1938 las bases de instrucción de los brigadistas situadas en, Albacete, el aeropuerto de Los Llanos, La Roda, Tarazona de la Mancha y Madrigueras, por su lejanía del frente, hubieron de ser desmanteladas ante el avance de las tropas franquistas trasladándose a Barcelona.
El 21 de septiembre de 1938 el presidente del Gobierno español, Juan Negrín, anunció a la Sociedad de Naciones la retirada de las Brigadas Internacionales del país, en un gesto de apaciguamiento que buscaba la imitación por el bando franquista, pero que evidenciaba la debilidad militar republicana.
La ley de Memoria Histórica de 2007 liberó por fin las trabas para conceder a los excombatientes de las Brigadas Internacionales la nacionalidad española sin tener que renunciar a la propia, una promesa que les hizo el Presidente de la República Juan Negrin en 1938 y que lamentablemente sólo han podido disfrutar 15 supervivientes.
Queda para el recuerdo el emotivo e inspirado discurso de despedida a la Brigadas Internacionales de la Vicepresidenta de las Cortes, Dolores Ibarruri, "Pasionaria", en Barcelona, el día 1 de noviembre de 1938:
"Fuisteis vosotros, bravos camaradas de las Brigadas Internacionales, quienes contribuisteis a salvarla (la ciudad de Madrid) con vuestro entusiasmo combativo y vuestro heroísmo y espíritu de sacrificio. Y Jarama y Guadalajara, y Brunete y Belchite, y Levante y el Ebro cantan con estrofas inmortales el valor, la abnegación, la bravura, la disciplina de los hombres de las Brigadas Internacionales".
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Ya nadie es así...