EL FARSANTE QUE PUDO REINAR... Y LO HIZO.
(SEGUNDA PARTE)
El Rogui gobernaba con puño de hierro a las Cabilas del protectorado español próximas a Melilla, asfixiaba a la población con duras leyes e impuestos, los incumplimientos eran brutalmente castigados, los españoles no veían con buenos ojos estos castigos: Latigazos, amputaciones, ejecuciones públicas, incluso quemar vivos a los supuestos conspiradores, pero el resultado era una aparente paz absoluta.
En 1908 los siempre levantiscos Beni Urriaguel de Axdir (El pueblo de Abd El Krim) se niegan a pagar impuestos y desafían la autoridad del Gobernante, el Rogui no se deja amilanar y envía 2000 soldados de su Ejercito regular que para dejar clara su autoridad avanzan saqueando y matando civiles de las cabilas que encuentran a su paso desde la localidad de Zeluan donde se encuentra la Alcazaba (una suerte de fortificación dentro de una ciudad amurallada), hasta Axdir reprimiendo con especial dureza a las pacificas cabilas Beni Tuzin y Tensaman, cuando llegan a las puertas de Axdir se encuentran a los Beni Urriaguel armados y preparados, el resultado de la lucha será incierto.
Momentos antes de la confrontación aparece el ejército español, acaudillado por el General de división José Marina Vega que hace saber a los atacantes que los Beni Urriaguel son un pueblo pacífico (Supongo que se reiría diciendo esto) que negocia con los españoles del Peñón de Alhucemas, de nacionalidad española, por lo que cualquier agresión a esta localidad será considerada como un ataque al pueblo español.
Ahora la balanza esta claramente de parte de la Harca local por lo que los del RoguI toman la decisión de retirarse, pero eso no se puede hacer ante una harca Amazigh porque para ellos es un signo de debilidad, se produce la persecución de los otrora atacantes que aceleran el paso, pero deben volver por las cabilas que han masacrado cuyos hombres les esperan fuertemente armados y se consuma la masacre.
Durante este año 1908 también llegan noticias de Fez: El sultán contra el que combatió el Roguí ha sido derrocado por su hermano, el nuevo sultan Muley Abd El Hafiz, verdadero hijo de Hassan I que inmediatamente pone precio a la cabeza de "El de la Burra".
Las sucesos continúan en cascada esta vez es en una mina de la zona, se produce un conflicto entre los mineros y los pobladores locales, hay asesinatos, los jefes españoles tornan a Melilla y el resto de los mineros asustados piden asilo en la Alcazaba de Zeluán.
El Rogui asila a los mineros y castiga duramente a los supuestos culpables, esto provoca las iras de los imazighen que poco a poco se van concentrando y sitiando la ciudad.
Es su estrategía, así atacan siempre, así se lo hicieron a los españoles en Annual, en Igueriben, en Sidi Dris, en Monte Arruit... Estableces un férreo cerco impidiendo todo tipo de suministros y dejas que tu enemigo se debilite sin alimentos ni agua, hasta que se rinda o muera... y no hay piedad para nadie.
El de la Burra, en estos momentos comprueba que no tendrá auxilio de Melilla y les escribe una carta profética a las autoridades en demanda de ayuda y advierte que su ausencia traerá graves costes y sufrimiento a los españoles que acabarán pagándolos con dinero, lágrimas y ríos de sangre, que fue exactamente lo que paso. Pero volvamos al de Zeluán que comprende que no tendrá ninguna ayuda.
Se le ocurre un plan para escapar del cerco: Por las puertas de la ciudad fortificada sale una caravana protegida por la infantería. Los atacantes sospechan que es una trampa, piensan que si la atacan descubrirán sus posiciones y pueden ser blanco de la caballería por lo que la vigilan con cautela, en ese momento con explosivos la caballería del Rogui tira la parte trasera de la empalizada y sale al galope protegiendo a su Caid.
La estratagema sale bien porque como ha previsto el evadido los atacantes se dedicarán al saqueo sistemático de la ciudadela de Zeluán sin ejercito y con sus murallas derribadas.
Con lo que no contaba es con el ejercito del nuevo Sultán que tras diferentes enfrentamientos consigue atraparle en 1909. Tras su captura es metido en una minúscula jaula a lomos de un camello y así regresa a Fez, los integrantes de su ejército son encadenados por parejas en cada una de estas parejas a uno le mutilan un pié y al otro un brazo, así deberán volver a Fez donde desfilarán en procesión para luego ser degollados, sus cabezas según reza la tradición serán conservadas en salmuera y puestas a la vista de los ciudadanos.
Los cónsules extranjeros en la ciudad están horrorizados con el espectáculo y se producen reiteradas protestas: "No se puede tratar así al enemigo vencido". El Sultán no les escucha, los bereberes tienen sus tradiciones.
En cuanto a El Rogui, se desconoce su destino aunque se dice popularmente que fue entregado a las fieras de un circo que había heredado el Sultán de su depuesto hermano y que su cuerpo estaba tan deteriorado que ni las fieras quisieron devorarlo por lo que fue fusilado y su cuerpo incinerado.
Tanto las decapitaciones como la incineración no sólo era un castigo terrenal, según su religión, los decapitados e incinerados no disfrutarán del reino de los cielos.
Añadir comentario
Comentarios